miércoles, 29 de agosto de 2018

"Coqueteando con lo absurdo"

   Existen ciertos actos en nuestra sociedad, que resultan disonantes, inútiles, reprensibles y que no se llegan a entender del todo, vamos que sino bordean el absurdo se meten de lleno en él.

   No entro en política, ni critico ni me posiciono, solo observo. Cierto día me interesé por el significado del color amarillo, por una parte encontré: “El amarillo es un color que aporta felicidad, fertilidad e intuición. Es un color brillante, alegre, se asocia con la parte intelectual de la mente y la expresión de nuestros pensamientos”… no contento con ello entré en el diccionario etimológico y me llevé cierta sorpresa: “La palabra amarillo proviene del latín “amarus”, que significa amargo, triste. Se relaciona con la muerte y las enfermedades largas como tisis, hepatitis, melancolía, y por ende el amarillo está relacionado con lo marchito”


   Nada más leer lo expuesto, resoplé y empecé a entender como funcionan ciertos despropósitos y contradicciones en un estado colectivo. Utilizar el amarillo como símbolo y por otra parte intentar reprenderlo o reprimirlo, quizás nos lleve a estados de desequilibrio. Me atrevo a citar varios ejemplos: Utilizar botellas de lejía como símbolos, pintar de rojo los contenedores amarillos para plásticos, quitar los protectores amarillos de los andamios de obra,  poner y quitar cruces amarillas, poner y quitar de sitios diversos bolsas amarillas de basura, pintar y despintar símbolos amarillos, insultar por llevar polos amarillos o preocuparte si lo llevas… y no sigo porque ya se me entiende, supongo…y pensar que existe el sentido común y lo poco que se emplea. 


sábado, 25 de agosto de 2018

Relato: "Herodoto""

Cuentan que cierta vez, estando Herodoto de Halicarnaso en un reposo de sus tantos viajes, se le acercó un joven motivado por conocer a tan excelso historiador.
Herodoto quedó un tanto perplejo al verle llegar, incluso se mostró algo molesto porque en ese momento solo quería tranquilidad y sosiego. Como viera que el joven se mostró ante él de forma educada, accedió a escucharle:

    Sabes que estoy descansando.
    Cierto es… y no quisiera importunarle demasiado.
    Sea pues, que os preocupa.
    Nada que no sea conocer mi destino.
    ¿Qué entiendes tú por destino”
    El devenir…quizás
    Que simpleza…
    No os entiendo…
    Mira joven… “Tu estado de ánimo es tu destino”

Tras pronunciar estas palabras Herodoto hizo un amago de retirarse, pero el joven insistió para hacerle una pregunta más:

    Sabes que estamos en guerra con los Persas, soy joven y de familia noble, temo por todo y no se que hacer.
    Verás muchacho, la vida se presenta ante ti y no la puedes rechazar… solo te diré una cosa más: “Es mejor, por noble audacia, correr el riesgo de vernos expuestos a la mitad de los males que anticipamos, que permanecer en una cobarde apatía por miedo a lo que pudiera suceder.”

Y Herodoto marchó definitivamente dejando al joven elucubrando.


jueves, 23 de agosto de 2018

Poema: "Pasa el tiempo"

Que es un año…
en el infinito campo de la existencia.
   Quizás un sueño…
o posible una quimera
de la que somos dueños
sin saber, la verdad entera.
   En el vasto camino de la evolución,
un año, no es mas que un paso,
a veces perdido, a veces dormido,
quizás despierto,
pero siempre un paso
aunque sea escrito…
sobre renglones torcidos.
   Y tras la frontera del tránsito eterno,
seguiremos caminando…
seguiremos soñando,
entre el blanco y el negro,
porque el camino es largo
…y los años cortos.


viernes, 10 de agosto de 2018

Relato: "Caminos Trillados..."


Tiempo atrás…bastante tiempo, Yo era habitual en un determinado refugio de montaña de los Pirineos. Cierto día asistí a una curiosa conversación entre el guarda encargado de ese refugio y un experto montañero:
Miguel, que así se llamaba, inquiría a Ramón, el guarda, sobre cierta incógnita que le carcomía los sesos, según él:

    Vamos a ver Ramón, ¿porqué demonios nadie está interesado por ese pico, que por cierto no aparece en el mapa senda alguna para llegar hasta allí?
    ¿De que pico hablas?
    De ese que se observa a lo lejos y que tan siquiera tiene nombre.
    Ya… ¿es ese el que me señalas?
    Sí ese…
    Es insignificante, apenas llega a los dos mil metros… además está demasiado lejos y llegar hasta allí cuesta un “riñón”
    ¿Qué quieres decir?
    Nadie va hasta allí para pegarse un palizón y subir a un pico insignificante.
    ¿De que palizón hablas?
    Mira… primero has de bajar hasta el bosque, cruzarlo, superar un pedregal hasta llegar al barranco, atravesarlo lo más seguro que con agua, o bien escalar las paredes y andar por ellas como puedas. Después de todo ello tienes una buena caminata por otro pedregal pero esta vez no son pequeñas las rocas… y después de toda esa paliza escalar esa mierda de pico… no vale la pena.
    Puede ser… pero yo voy.
    ¿Que estás diciendo Miguel?
    Pues que estoy harto de los caminos trillados… me seduce la idea de llegar hasta allí.
    Allá tú si quieres ir… pero te aconsejo que no vayas solo.
    No necesito a nadie.
    Miguel… tú conoces las normas mejor que nadie.
    Pienso ir sí o sí… ¿Qué prefieres, que vaya por libre sin decir nada, o que te avise de que voy?
    Conoces bien mi respuesta… pero ándate con ojo. Si un montañero inexperto decidiera ir, lo más probable es que se perdiera, o peor aún, que le sucediera una desgracia.
    ¿Acaso yo soy ese tipo de montañero?
    Sabes bien que no… por eso me haré el loco. Pero si antes de que acabe el segundo día no estás aquí, llamo al servicio de rescate.
    Eres un exagerado Ramón.

Yo había decidido descansar unos días en ese refugio, por esa misma razón no perdí de vista a Miguel y pude observar como de madrugada se levantaba de la litera y preparaba sus bártulos para la marcha. Sin duda que iba tras la senda que le llevara a ese “mísero” pico.

Pasó un día y ya noté a Ramón el guarda un tanto preocupado, hasta que a la siguiente mañana sobre el medio día apareció Miguel. No me perdí la conversación entre él y el guarda:

    ¿Lo conseguiste Miguel?
    Pues claro, que pensabas…
    Vale…cuenta.
    Cierto es que vale más la experiencia de llegar que subir a ese pico…por cierto, pienso llamar a la Editorial Alpina para que incluyan en sus mapas el trayecto para llegar hasta allí, esa será mi senda.
    Serás un buen montañero pero eres un iluso…
    No se de que vas Ramón…
    Mira Miguel, las sendas no son de nadie, aparecen y desaparecen según los que transitan por ellas. Existen innumerables sendas de pastores por estos parajes que han desaparecido por falta de uso…mientras que tu senda no será tal hasta que la trillen unos cuantos centenares de botas.
    ¿Y con eso que quieres decir?
    No se… piénsalo.

Y entonces tras pronunciar esas palabras Ramón se dirigió a sus quehaceres, dejando al pobre Miguel más cortado que un pan de kilo a rodajas.


jueves, 2 de agosto de 2018

Poema: "Conforme pasan los años"

   Conforme pasan los años
y ya son algunos los que pasan,
mi vista alcanza…allá a lo lejos
tan lejos, como lo está la confianza.
   Y es por ello que presiento,
que amar a la belleza, es temer por ella.
   Se del mar, las montañas y los ríos,
se de la primavera y la blanca nieve,
se de la lluvia, el viento y los aromas,
se de la buena gente y sus gestas,
se del valor, del sano criterio,
se de la nobleza y la dignidad…
y lo que significa la creatividad.
   Como también se del estrago que no cambia,
y de cosas que por menoscabo si lo hacen.
   Siguen las ciudades bajo el acoso de las bombas,
como antaño…
siguen las gentes sufriendo, muriendo,
como antaño…
sigue la mentira corrupta del poderoso,
y la flagelación deshonrosa del débil,
como antaño…
   Por otro lado… los glaciales desaparecen,
y el clima ya no es el de mis abuelos.
por otro lado… ya no hay tantas abejas,
y las golondrinas andan despistadas,
por otro lado… la tecnología nos acerca,
tanto como también nos aleja.
   Se habla menos, se escucha menos.
   Nos perdemos en la red, sin saber,
si somos más sabios, o más pequeños…
   Claro que… mientras tarde o temprano,
llegue con su luz la primavera…
siempre podremos vislumbrar la esperanza.
La vida sigue… y esto no se acaba.