sábado, 25 de agosto de 2018

Relato: "Herodoto""

Cuentan que cierta vez, estando Herodoto de Halicarnaso en un reposo de sus tantos viajes, se le acercó un joven motivado por conocer a tan excelso historiador.
Herodoto quedó un tanto perplejo al verle llegar, incluso se mostró algo molesto porque en ese momento solo quería tranquilidad y sosiego. Como viera que el joven se mostró ante él de forma educada, accedió a escucharle:

—    Sabes que estoy descansando.
—    Cierto es… y no quisiera importunarle demasiado.
—    Sea pues, que os preocupa.
—    Nada que no sea conocer mi destino.
—    ¿Qué entiendes tú por destino”
—    El devenir…quizás
—    Que simpleza…
—    No os entiendo…
—    Mira joven… “Tu estado de ánimo es tu destino”

Tras pronunciar estas palabras Herodoto hizo un amago de retirarse, pero el joven insistió para hacerle una pregunta más:

—    Sabes que estamos en guerra con los Persas, soy joven y de familia noble, temo por todo y no se que hacer.
—    Verás muchacho, la vida se presenta ante ti y no la puedes rechazar… solo te diré una cosa más: “Es mejor, por noble audacia, correr el riesgo de vernos expuestos a la mitad de los males que anticipamos, que permanecer en una cobarde apatía por miedo a lo que pudiera suceder.”

Y Herodoto marchó definitivamente dejando al joven elucubrando.


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