jueves, 24 de diciembre de 2015

Meditaciones: "Tregua de Navidad"

   Siempre que llega la navidad, viene a mi memoria un hecho histórico acontecido en el frente Occidental, durante la Primera Guerra Mundial, la famosa Tregua de Navidad entre dos sectores de los ejércitos alemanes e ingleses,
   Los soldados de las trincheras, durante unas horas dejaron de serlo para convertirse en seres humanos, olvidaron matarse unos y otros y se dedicaron a confraternizar y enterrar a sus muertos. Poco duró este hecho porque los altos mandos decidieron que siguiera la matanza, tan pronto acabó la corta tregua que esos seres humanos decidieron iniciar de forma unilateral.
   Y que es la Navidad hoy día para nosotros los que hemos sido educados en la cultura cristiana, sino una tregua dentro de la sociedad en que vivimos. Durante unas horas nos permitimos el lujo de recordar que somos buena gente, para luego sumirnos en la cotidianidad.
   Somos una sociedad virtualmente violenta, basta pasearse por la pequeña y gran pantalla para corroborarlo, basta leer los diarios, la literatura para percibirlo. La muerte está presente sin dar demasiado valor a la vida.

   Pero como bien dijo Jean-Jacques Rousseau: “El ser humano es bueno por naturaleza, es la sociedad quien lo corrompe”… Por lo tanto permitamos que esta tregua nos lo recuerde una vez más.   


martes, 8 de diciembre de 2015

Cuento: " El Atrapamentes"


   Niños de hoy… que tan lejos estáis de los niños de ayer…sí, ya se que sois muy listos, pero no tan listos como os creéis porque no conocéis nada del ayer.
Normal… sí ya se que eso es normal porque vivís en el hoy, pero… ¿y si hubierais nacido en el ayer?
   Entonces, no había tele, ni móviles, ni tablets, ni consolas, ni ordenadores, ni juguetes electrónicos o eléctricos, solo existía el mundo de la fantasía, del ingenio, de la imaginación, Entonces… si querías vivir aventuras mágicas que no tuvieran nada que ver con las luchas de buenos y malos, los partidos de futbol, los juegos de canicas, el escondite, el corre que te pillo, solo quedaba la opción de contar historias.
   Esas historias formaban parte del Mundo Mágico no podía ser de otra forma porque no existía como hoy el Mundo Virtual y claro, solo podíamos transportarnos a ese Mundo por medio de la imaginación que llegaba a la mente de los niños a través de la palabra.
   Y creéis acaso que no existía el peligro, la tensión, el miedo, el riesgo y el deseo de lograr algo que supusiera una dificultad. Por supuesto que sí, porque quizás lo que no sabéis es que entonces vivía un personaje tremendamente poderoso, lleno de amenazas si llegabas a tropezar con él, os estoy hablando del ATRAPAMENTES… Era tan poderoso, resistente y malvado, que lejos de quedarse en el ayer, ha llegado hasta el hoy y amenaza a todo niño que se encuentre con él… ¿Qué como era este personaje?, es difícil de describir porque no tiene una forma determinada. Era y es tan listo que solía y suele disfrazarse de multitud de apariencias, tanto humanas, como de animales, o bien en figuras mágicas o mitológicas, también camuflándose dentro de los objetos, y es lo que continúa haciendo a día de hoy.
   Pero dejar que os explique como eran las historias del ayer… imaginar que estáis en la casa de vuestros padres, en un pueblo. Se ha ido la luz porque afuera se está obrando una gran tormenta de lluvia, rayos y truenos. Estáis junto a la lumbre de una chimenea, casi en penumbras solo con el fulgor de unas cuantas velas y el reflejo de las llamas…la abuela está contando historias:
   Bien pudiera ser un cuento donde la Reina Grimhilde una madrastra egoísta y perversa hace pasar infinidad de apuros a la pobrecita Blancanieves y que no le importa hacer lo mismo con todos los niños que encuentre a su paso… también puede llegar desde las sombras y acercándose a la lumbre nada menos que la bruja “Maléfica” dispuesta a ofreceros la misma manzana envenenada que dio a la Bella Durmiente… O el Ogro  de las habichuelas mágicas que estuvo a punto de zamparse al niño Jack… Pudiera aparecer también el lobo capaz de disfrazarse de abuelita para tragarse a “Caperucita”… O los Trolls Gigantes que llegando de los bosques escandinavos se están aproximando a la hoguera, a ellos también les gustan los niños tiernos como cena…O presentarse el Mago Negro que no dudaría en transformarte en lo peor que puedas suponer con su “Abracadabra”… O el mítico dragón Leviatán venido de las tinieblas marinas en busca del fuego de la lumbre… Por no hablaros del Hombre del Saco que siempre está merodeando por ahí y que se lleva a los niños si no se portan bien…O las momias del Antiguo Egipto que les gusta los resplandores de las hogueras para aparecer desde las sombras…O el villano Barba Azul que escondía algo tenebroso en la habitación oscura y que se puede acercar a la lumbre para investigar a los niños que allí se encuentran… O los vampiros que aprovechando que estas despistado escuchando historias que te hacen temblar puede darte un “chupetón”…O los temidos fantasmas, seres incorpóreos que en un santiamén te pueden llevar al “más allá” a poco que te despistes… Y es entonces cuando alejas tu mirada de la luz y empiezas a observar a diestro y siniestro cagadito de miedo, es entonces cuando desde la oscuridad que te rodea aparece el peor de todos los malos y males… EL ATRAPAMENTES.

   Pero no nos pongamos tan dramáticos, no solo en los cuentos aparecen los “malos”, bien sabéis que  existen los buenos disfrazados de héroes en las historias fantásticas… aunque os diré que en la mayoría de los casos, los héroes sois vosotros mismos superando todas las dificultades para llegar vencedores a un objetivo, que es normal no conozcáis aún por ser todavía unos niños. Vuestro héroe lucha y persigue algo que siempre tiene que ver con una palabra llamada “felicidad”… claro que para alcanzar la felicidad a veces se toman caminos equivocados o tortuosos, tiene que ser así, porque sino no existiría la palabra experiencia… esa palabra que suele ser mágica y que quienes más la conocen son vuestros mayores. Dicen los magos blancos que es bueno escuchar a quien posee la experiencia, porque esto siempre ayuda al héroe a alcanzar su objetivo… Y a cuento de todo esto, pues os voy a contar un cuento donde el malo se llama ATRAPAMENTES y el bueno se llama como tú.

   Era un sábado cuando ocurrió, tus padres habían salido a visitar unos amigos y te quedaste al cuidado de la abuela. Tenías que hacer unos deberes pero no tenías ganas, preferiste jugar muy rápido con la consola PS VITA, así hora tras hora…Tomaste la cena a regañadientes hasta que ya tu abuela muy enfadada por no hacerle caso te mandó a dormir. Tenías los ojos rojos, querías seguir y aprovechaste que tu abuela ya roncaba para coger la consola de la estantería y continuar jugando en tu habitación. Esta vez le tocó el turno a Littlebigplanet, haciendo saltar a Sackboy de plataforma en plataforma, superando trampas y obstáculos…hasta que sin darte cuenta acabaste rendido por el sueño, y fue entonces cuando ATRAPAMENTES  te capturó.

   Traspasado al Mundo Virtual, te viste introducido en un Mapa de Planicies terrestres que te llevaron al reino de Littlebigplanet, fue allí donde te diste cuanta que te habías convertido en un Sackpersona, con tu misma cara y el cuerpo de muñeco de trapo y cremallera. Estabas en Bunkum, un Mundo henchido de nubes de imaginación pero peligroso al mismo tiempo. De pronto, te encontraste con el que iba a ser tu guía en la aventura, Newton que era otro muñeco con cara de bombilla…El ATRAPAMENTES os salió entonces al paso, te dijo que estabas atrapado, y que solo podrías salir de ese Mundo si superabas todos los obstáculos y no perdías todas las vidas…No te quedó más remedio que aceptar el reto. Con la ayuda de Newton conseguiste una lanzadora de capa azul y un bombeador así como múltiples objetos que te tendrían que ayudar a superar infinidad de trampas de todo tipo: redes, globos en forma de gatos explosivos, escaleras que te llevarían al fuego del volcán, paredes que se estrechan y te pueden pillar, péndulos golpeadores, rampas profundas, piedras rodantes, cascadas de lava…Pero fue imposible, no lo conseguiste y tu aventura acabó perdiendo todas las vidas, ya ninguna te quedaba. ATRAPAMENTES apareció de nuevo: —lo siento muchacho, tendrás que quedarte siempre aquí, has fracasado—. Newton, que era muy listo, entonces decidió interceder por ti: —Pero vamos ATRAPAMENTES no puedes hacer eso, dale una última oportunidadVale, lo haré —dijo él— pero con una condición: En vez de varias, esta vez solo tendrá una vida, y aún así, si consiguiera llegar al final, deberá superar otra prueba.
   No te quedó otro remedio que intentarlo de nuevo, pero esta vez tenías la experiencia de las veces anteriores y conseguiste acabar todas las plataformas y llegar al final victorioso. Newton habló con ATRAPAMENTES, y este le dijo cual sería la última y definitiva prueba que de superarla te permitiría salir del Mundo Virtual: Sin la ayuda de Newton, deberás traspasar el agujero Mundimensión y llegar hasta el Reino de los Cuentos de Antaño, allí te convertirás  en uno de los dos animales que competirían en llegar a la meta, si ganabas podrías salir. ¿Quienes son esos dos animales? —Preguntaste— Una liebre y una tortuga —dijo ATRAPAMENTES— Puedo elegir —dijiste— No, no puedes —respondió— tú serás la tortuga. Pero así es imposible ganar, todo el Mundo sabe que la tortuga es muy lentacontestaste muy enfadado — Esas son mis condiciones y no se hable más.
   Y muy asustado, de repente, te vistes convertido en una tortuga, que compartía la línea de salida de la gran carrera con una liebre que no paraba de reírse, tal vez de ti. Estaba el mono a punto de dar la voz de —LISTOS, YA—, cuando del agujero Mundimensión apareció Newton, quien había escuchado cual era el reto que tendrías que superar: No desesperes—te dijo— he leído el cuento y se lo que tienes que hacer para ganar: Tu sigue, a tu ritmo y no pares jamás aunque veas a la liebre muy lejos, solo así podrás llegar triunfante a la meta Y así fue, la liebre salió disparada dejándote a ti atrás, o pobre tortuga, pero como tenía tanta ventaja, muy chula ella, decidió descansar un rato pero se quedó dormida al pie de un árbol. Cuando despertó, muy confiada, corrió hacia la meta para verse triunfadora, pero cual fue su sorpresa que desde lo alto de una loma contempló como tú convertido en tortuga lenta pero constante, cruzabas primero la meta.
   Y  fue en ese preciso momento cuando ATRAPAMENTES te liberó…justo cuando acababas de despertar del Mundo de los Sueños… Te frotaste los ojos y te pellizcaste para comprobar que estabas ya despierto en tu habitación, y justo entonces te diste cuenta que habías aprendido algo muy importante, algo que solo tú has llegado a entender. 

                                                                                                    FIN


miércoles, 2 de diciembre de 2015

Planeta Tierra, Reino de Hipocresía

La palabra Hipócrita, proviene del griego antiguo y significaba en su tiempo a un actor, es decir, el que finge sentimientos o ideales que en realidad no se tienen.

Nos preocupa el cambio climático, algo ya contrastado por la ciencia y se crea una gran cumbre para hablar del tema. Decimos preocuparnos por el futuro que deparará a los hijos de nuestros nietos, con un planeta devastado por los negativos efectos acumulados durante años y años tras el inicio de la época industrial… y todo quedará igual porque el que manda es el Reino de la Hipocresía, quien prefiere acumular beneficios para sus lobbies financiados por potentes multinacionales, con el fin de presionar a los políticos de turno. Mucha pantomima pero seguirán a lo suyo, el futuro les importa poco, al fin y al cabo cuando los hijos de sus nietos aparezcan en el Planeta Tierra, ellos ya no estarán ahí.


Lo mismo sucede con las guerras actuales… desde nuestro prisma occidental nos preguntamos quien financia a los “malos”, quien les vende armas y les compra el petróleo a precio de ganga… y la pregunta queda en el aire pendiente de que nos la contesten desde el Reino de la Hipocresía… Mientras tanto la Tierra sufre, como sufren miles y miles de inocentes.  




lunes, 16 de noviembre de 2015

RELATO de un Pueblo de Bien

   Rodeado de un bello entorno natural, existía un pequeño pueblo que como tal no difería de tantos otros. Poseía un ayuntamiento, una iglesia, una escuela y varios negocios. Sus habitantes variaban según la época del año… pudiera parecer mortecino en invierno o animado en verano, lo cual nos da una idea de que no eran muchos los que allí habitaban todo el año. Su alcalde, hombre de bien, tenía un pequeño conflicto interno, ni más ni menos que a quien favorecer, porque en ese pequeño pueblo existían tres clases de habitantes: los de toda la vida, gente arraigada allí durante generaciones, los veraneantes habituales a la cita en la mayoría de fines de semana y en vacaciones, y una nueva generación consistente en familias jóvenes, con hijos y que habían decidido vivir en el pueblo.

   Tal es así que el alcalde decidió consultar a un ermitaño, hombre sabio que habitaba en la montaña y que por ser totalmente independiente le aconsejaría bien…El consejo que recibió fue el siguiente: No separes, integra… recoge lo mejor de todos ellos, la experiencia de los naturales del lugar, el equilibrio que siempre te darán los segundos residentes y sobre todo la energía, el dinamismo de los jóvenes puesto que en ellos se encuentra el futuro de tu pueblo.

Cuanta la historia… que el alcalde le costó decidir pero lo hizo… y como lo que siguió fue una opción de futuro no os puedo contar cual fue su decisión.


lunes, 9 de noviembre de 2015

Cuento: "Memorias de una ardilla· - La charca

    El sur nos traía su viento cálido, solo con ligeras variaciones en el tiempo la primavera llegaba fiel a su cita en el bosque. En el término de mi séptimo ciclo de existencia, el  sol se reflejaba en el color de las flores y su luz iluminaba el verde de los árboles. Mis ya cansados sentidos se abrían al espectáculo, suplía con imaginación e idea la pérdida de algunas facultades. Nunca dejé de maravillarme ante el nacimiento de un nuevo proceso vital para el bosque. Mi cuerpo agotado pero la mente ágil por las ideas frescas. Ni de vieja me olvidaba de aprender, con ese ánimo fluían mis pasos por la querida masía. Cerca de los setos, en una oquedad entre la hierba, las últimas lluvias formaron una pequeña y limpia charca, allí me paré para contemplarme en el espejo de sus cristalinas aguas.

    Mis ojos continuaban brillando, quizás más que nunca. Los bigotes seguían estirados al igual que los pinceles de mis pabellones auditivos, si bien su color blanco se diferenciaba al oscuro de mi juventud. Gran parte de mi pelaje se mostraba canoso y lacio. La piel arrugada por tantos y tantos gestos repetidos a lo largo de los años. El cuerpo graso, muestra de su defensa al frío del pasado invierno y  muy lejos de la agilidad de antaño. La cola se mantenía digna y estirada adornada por mechones blancos. Las uñas de mis manos largas, curvadas y duras, apenas aptas para sostenerme firme en las lentas ascensiones hasta el nido del ciprés. ¿Quién era esa anciana que aparecía en el espejo de las aguas? ¿Que había detrás de ese venerable cuerpo? Al borde de la charca mi mirada quedó absorta en esa imagen. Mis ojos penetraron en esos ojos que se reflejaban en el agua para que me llevaran a los queridos recuerdos de mis vivencias. Nada ingrato llegaba a mi mente, ni rencores, ni odios, ni temores, solo la agradable sensación de haber aprendido a lo largo de siete entrañables años. Ahora deseaba descansar, dejarme fluir en la calma de mi ánimo. Me encontraba bien conmigo misma. Una broza cayó sobre el agua de la charca disolviendo la imagen, instintivamente alcé los ojos para dejarlos quietos en la persona que respetuosamente se acercaba.

    Era una preciosa muchacha de veinte lozanos años. Su nombre Eva. Se sentó a mi lado en el borde de la charca para mirar como las ondas en el agua deformaban nuestras figuras. Su mano acarició mi contorno. Nunca me cansaría de la ternura de su tacto ni de la calidez de su presencia. Ella me entendía mejor que nadie… Como me acuerdo de su media sonrisa de complicidad siempre que yo marchaba al bosque para cumplir con mi vida de ardilla… Que hermosa sensación la de saber que te quieren respetando siempre tu propia libertad.  Nos amábamos, yo desde mi cuerpo de ardilla, ella desde su forma de mujer. El amor que hermosa sensación capaz de saltar las barreras de las edades, de las especies, de los mundos infinitos. Eva y yo siempre estaríamos unidas más allá del tiempo y de la distancia, más allá de la vida. El amor no es más que el reconocimiento de que los demás son como tu esencialmente  la misma cosa.

   Eva, sabes que ésta va a ser mi última primavera en la masía. Los días de mi cuerpo llegan a su fin. Sé que es difícil para los que quedan comprender que uno a de marchar. Sé que quedaré en tu recuerdo mientras  vivas y no dudo que será un grato  recuerdo. No quiero que dejes de caminar junto a tu ternura, actúa según lo que sientes; crece, crece desde tu corazón. Yo, he de marchar…


lunes, 26 de octubre de 2015

POEMA: "¿Quien?"

   Quien genera nuestros miedos,
hechos de fuego, muerte y hielo.
   Quien nos quiebra la esperanza,
quien nos roba las ilusiones
y nos dibuja un futuro incierto.
   Quien nos disfraza de gloria
los impulsos necios y violentos.
   Quien enturbia la seguridad
de aquellos que queremos calma.
   Quien maneja los hilos
que nos orienta a ser esclavos
de eso que llaman dinero.
   Quien acota la cultura
y nos nubla la luz
engañándonos con juegos.
   Quien ensucia los ingenios
de una energía limpia
y prefiere la cruda negrura
que embarra los cielos.
   Quien quiere estar arriba
porque desprecia a los de abajo.
   Quien nos quiere ignorantes
ciegos, mudos pero no sordos
para que escuchemos sus mentiras.
   Quien anula nuestras mentes,
para que no entendamos nada.
   Quien provoca la simiente
de las guerras, y arranca
de sus hogares a los inocentes.
   Quien colonizó los pueblos
y luego se olvidó de ellos.   

   Quien… 



miércoles, 14 de octubre de 2015

Cuento: Memorias de una ardilla - "El camino"

    Golpeé suave y repetidamente el muslo de Eva con mi cabeza. Ella seguía sentada junto a la charca, taciturna, mirándome con sus preciosos ojos. Estaba pensando que yo era muy vieja y que pronto mi cuerpo dejaría de andar por la masía. Me acariciaba suave y cadenciosamente. De pronto, unas lágrimas resbalaron por sus mejillas hasta caer delicadas y agradables cobre mi cuerpo. Quedaron como gotas de rocío suspendidas de mis pelos canosos. Ella las enjugó dulcemente al tiempo que sonreía desde su tristeza. Me tomó con ambas manos para abrazarme junto a su pecho, luego… volvió a dejare en el suelo. 
    Comencé a andar en dirección al bosque. Ella hizo un ademán como para retenerme pero quedó quieta observándome. Ya en la línea de los primeros árboles miré hacia atrás. Eva estaba rodeada por el brazo de su padre. Debió observar la escena de la charca y llegó hasta su hija, comprendiendo que allí nacía una despedida. Me vieron partir con la idea de que quizás ya no volvería. Aquellos entrañables seres humanos supieron respetar mi libertad hasta el último momento. 
    Mis pasos cansinos se adentraron en el bosque, crucé una zona de maleza y justo al atravesar un camino noté la presencia de alguien que me acompañaba. No había visto jamás a aquel hombre y sin embargo lo conocía tanto como a mi viejo cuerpo de ardilla. 
-         ¿Me conoces?
-         Si, si… de alguna manera creo conocerte
-         Eres una ardilla extraordinariamente vieja.
-         Lo sé, lo normal es que solo vivamos dos ciclos.
-         ¿Y eso?
-         Estamos sometidas a muchos peligros: los depredadores, la destrucción de nuestros ecosistemas, el hombre…
-         Bueno… es lógico. Imagínate que todas las ardillas vivierais siete años. Con lo prolíficos que sois los roedores el mundo estaría saturado de ardillas.
-         Viniendo de ti eso no tiene gracia, sabes muy bien que el reino animal sabe adaptarse perfectamente a su situación. Si nacemos tantas es por una necesidad de sobrevivir. A menos peligros menos proliferación.
-          ¿A que se debe pues tu longevidad?
-         Al hombre.
-         Pero no has dicho que es un peligro…
-         Para mi no lo ha sido. Sabes cual ha sido mi suerte, no se porqué pierdes el tiempo preguntándome esas cosas… A no ser que con ello quieras llegar a algún lado.
-         Lo adivinaste.
-          De acuerdo. Hablaré desde mi experiencia. La naturaleza está falta de equilibrio, no es ningún secreto. Los bosques están enfermos, sucios, descuidados. No existe mucho respeto hacia los animales. Sé que hay leyes entre los hombres para proteger a las ardillas y sin embargo cada temporada de caza se nos dispara sin compasión. El ser humano es el factor determinante para que la naturaleza encuentre su equilibrio. Cuando el hombre sea sabio, la naturaleza reflejará esa sabiduría. 
-         Será difícil que mis ojos vean esa manifestación de sabiduría. 
-         ¿Que pretendes?, que dude del ser humano… pues no lo vas a conseguir. Mientras exista un solo hombre en quien confiar, no se puede perder la esperanza de una vida mejor para el bosque.

    El hombre quedó en silencio, me acerqué a él. Entonces se agachó para ofrecerme una sonrisa. Después de posar sus dedos suavemente sobre mi testuz, habló para despedirse. 
-         Gracias, mí querida ardilla. No te molesto más, continua tu camino. Yo… seguiré con el mío.
-         Creo… que al final, todos los caminos se encuentran.
-         Lo sé, lo sé vieja ardilla… 

… Observé como la vieja ardilla penetraba en la espesura, sin duda buscaba un sitio recogido para dejar que su cuerpo se abrazara a la tierra. Continué mi paseo por el bosque intentando captar desde los reinos de la fantasía un nuevo tema que quisiera abrazarse a mi condición de escritor. Y fue entonces cuando algo me hizo elevar la vista, allá arriba volando entre las nubes una ardilla había alcanzado el azul. Me guiñó un ojo en clara alusión de que estaba bien. Ella era feliz, yo también lo soy con su recuerdo.


lunes, 28 de septiembre de 2015

Poema: "Magos"

Quizás nos avisen las estrellas
de los pasos que en la vida damos.
   Quizás por el reflejo de ellas,
bien recto o torcidos caminemos.
   Jugamos a ser sabios, casi dioses,
sin saber siquiera como somos.
   Pretendemos que la suerte nos inunde,
y escondemos la miseria tras careta.
   Vanidosos a los magos recurrimos
para que nos regalen la meta.
   Esta vida aparente caprichosa
que nos llena de alegrías y pesares,
complicada... simple, también hermosa,
extendida más allá de los hogares,
se escapa del control de los mortales.
   Y las estrellas siguen en los cielos
y el hombre de espaldas al misterio,
tan simple, tan sencillo, tan humano,
como estar tras el delirio
de ser franco auténtico y hermano.
   ¡Ah!  los  magos que escudriñan las estrellas,
que sondean el perfil de los enanos
y penetran diáfanos y sin querellas
en el corazón del hombre enamorado.
   Venidos desde la lejana historia,
seguiréis saltando el empedrado
de un presente sin gloria,
porque el hombre persiste atolondrado,
egoísta, lento y sin memoria.


miércoles, 9 de septiembre de 2015

Cuento: "Memorias de una ardilla"- Krac-a-tat

    Los días se hicieron más largos, la luz extendía su tiempo y el bosque se alegraba por ello. El frío del invierno dejó paso a una temperatura templada y agradable. Los caminos antes helados y ahora embarrados, mostraban en sus márgenes la aparición de pequeñas briznas de hierba tierna y verde. La maleza, aparentemente seca y muerta dejaba entrever en sus desordenados tallos botones de esperanza. Nuevos brotes entre el follaje de los árboles que empezaban a despuntar. Capullos cerrados a punto de abrirse al color… Krac – a – tat.

    Mi pelo espeso y cálido, se debilitaba por momentos hasta caer como una alfombra en el nido. La sangre que parecía circular más deprisa me animaba a saltar. Los animales del corral se mostraban alterados, corriendo de acá para allá. El gallo más orgulloso y soberbio que nunca, emitía su delirante canto en todo momento. “Rubia”, la yegua, relinchaba inquieta, deseando salir a trotar por los caminos después del alba. Pedro, que ya no cortaba más leña, salía al campo con el tractor por la mañana muy temprano y volvía al atardecer con una sonrisa. Esperanza, que sacaba al exterior sus macetas, cuidaba el rosal y las madreselvas y luego tendía la ropa con una canción entre sus labios. Eva, con un vestido rosa y vaporoso, se mostraba alegre y hermosa, saludaba a las primeras golondrinas que llegaban a la masía… Krac – a – tat.

    El sol lucía gozoso sus rayos desparramando ilusión. La tierra olorosa y húmeda se abría a las semillas. El aire perfumaba el ambiente con fragancias suaves que invitaban a respirar. La noche acunaba a la luna, y las estrellas más numerosas que nunca se abrazaban a ella. El agua corría desde los torrentes y las piedras, musical y constante, hasta el arroyo crecido… Krac – a – tat.

    … Krac – a – tat. El tamborileo sonaba fuerte e insistente desde algún lugar del ciprés. Su eco se filtraba entre la bruma hasta llegar al cercano bosque. Era un ruido intermitente pero poderoso, una llamada, una señal, un inicio… Krac – a – tat … Krac – a – tat-. Curiosa, intrigada por la magia del sonido, rastreé el ciprés hasta llegar a la causa. En la verticalidad del tronco, con las uñas de sus garras perfectamente clavadas, y usando la cola como sostén, un pájaro carpintero, de gran mancha blanca en el ala, roja su nuca y blanco el pecho, martilleaba la corteza rítmicamente. Como si estuviera preso de un delirio, insistía en su… Krac – a – tat… Krac – a – tat. El pájaro no estaba loco, solo cortejaba a su dama. Ella lo observaba con aparente indiferencia desde lo alto del ciprés. En un momento dado, coqueta, dirigió una leve insinuación moviendo sus alas… Krac – a – tat … Krac – a – tat… Krac – a – tat.  Entonces, el ave alzó el vuelo para reunirse con su amada más arriba. Segundos después los dos se perdían en el aire, juntos, unidos a la primavera.


viernes, 4 de septiembre de 2015

Poema: "Mundo aberrante"

Terrible, desgarrador que existan refugiados.
Terrible, desgarrador es el hombre sin sentido.
Si mal hace una guerra, si es atroz el torturador,
el que vive en el Mundo y lo sabe,
el que vive en el Mundo, si calla y olvida,
también sangra a la Tierra, también hiere a la vida,
porque ser ajeno a la cruda realidad,
significa estar muy lejos de la piedad.
Por todo el Mundo hay quien se desangra,
muchos se olvidan de la dignidad,
y el que vive en el Mundo... calla y olvida.
Cuando aprenderemos a ser vecinos...
de un mismo Planeta viajando en el Espacio.
Cuando uniremos juntos las manos...
para vivir en paz y despacio.
Cuando seremos iguales... dignos y hermanos,
cuando seremos libres y serviciales...
olvidándonos de religiones, de patrias
y genéticas raciales.
Cuando el bien y el mal cederán al equilibrio,
y la naturaleza será reina de su albedrío.
Tú que vives en el Mundo, alza la voz, anima al viento,
para que lleve el aliento al refugiado.
Sal de ti mismo, olvida la cómoda rutina,
se nada más... un ser humano,
y canta la esperanza, alaba la vida.
... Si mantenemos bien alta la frente,
en la Tierra puede haber armonía latente.
Si el ser digno vence... si vence,
todo quedará atrás, como ejemplo,
de algo torpe, indigno y aberrante.    
   
  


jueves, 3 de septiembre de 2015

Poema: "Mundo convulso"


   Aterricé En un Mundo convulso
buscando la añorada primavera.
   No la encontré allá donde el hambre
reinaba, debido a la ceguera
de los falsos sabios sin renombre,
ni en el horror de las guerras,
ni en los corruptos sistemas
que anulan la voluntad
y explotan a los humanos
condenándoles por anatema,
ni en los egoístas y falsos mercados
tan arrogantes como ufanos.
   Me dijeron seres ilustrados,
pese a todo… si existe ahí la primavera,
es entonces cuando el designio brota
inundando de luz la esperanza,
cuando las semillas inician su derrota
para germinar en color y confianza.
 No pienses, me dijeron…
que se puede vencer a la primavera,
por mucho que la quieran anular,
ella siempre llega, y nunca desespera.



  


miércoles, 2 de septiembre de 2015

Poema: Es real o lo imagino

   Es real lo que imagino,
o imagino lo real.
   No puedo tocar mi sentir,
y él existe...
como existe el mineral.
   No puedo abrazar a un sueño,
y él existe...
como existe el dormir.
   Deja que viva con mis sueños,
deja que viva mi sentir.
   Es real lo que imagino,
o imagino lo real.
   Que sería sin mis sueños,
si no tuviera un sentir.
   Solo sé que con ellos... quiero vivir.
   Deja que abrace a mis sueños,
que acompañe a mi sentir.
   Es real lo que imagino,
o imagino lo real.
   Solo sé que con mis sueños... he de vivir.
   Quiero abrazar al Mundo,
quiero sentir.
   Es real lo que imagino,
o imagino lo real.


martes, 25 de agosto de 2015

Cuento: "Memorias de una ardilla" - Capítulo - Poder elegir.




   No hubo excesivo romance, sí comunión de intenciones. El y yo sabíamos cual era el objetivo a cumplir. Ambos consolidamos un nido abandonado y lo adecuamos para su función. Cuarenta y seis días después, cinco minúsculas formas se movían en el nido. Mi ardilla macho nos abandonó para que pudiera estar cómoda con las criaturas. Ellas mismas encontraron los pezones  y el abrigo de mi cuerpo. Durante las siguientes seis semanas mi vida fue una continua búsqueda de alimento, procurando siempre no ausentarme demasiado porque cada minuto fuera del nido era un riesgo para mis recién nacidas.  

   A los dos meses las pequeñas ardillas salieron por sí solas del refugio. Todo el verano fue un campo de aprendizaje para ellas. Aprendieron de mí y de sus errores, el bosque fue la cuna de sus primeras experiencias. Yo disfrutaba re corriéndolo con ellas a mi espalda. Me sentía bien siendo guía y lucero en la noche de su entendimiento. Tan pronto como la luz llegó a sus ideas, una tras otra fueron desapareciendo en el bosque en busca de su propia identidad. Catorce semanas después de su nacimiento me encontraba sola en un apartado lugar del bosque, muy lejos del nido donde di a luz. Sentía haber cumplido un ciclo exacto de mi existencia, un día yo nací y ahora otros de mí lo hicieron. En ese intervalo de tiempo adquirí ciertos grados de experiencia, pero no era suficiente como para dejar pasar la vida contemplándola, debía seguir caminando. Conocía a la soledad, ella curtió mi carácter hasta hacerlo resistente a las adversidades. No la deseaba como un lastre sino como una buena compañera. Con ella pude pensar, sentir con más intensidad, y de ella saqué la fuerza necesaria para caminar muy unida a mi propio criterio. La marcha de mis pequeñas ardillas no me abrumaba, eran libres de desarrollar sus vidas y de elegir su destino en el bosque. Yo también podía elegir; si vagaba por entre los árboles, seguro que encontraría un sector adecuado para vivir y refugiarme en el próximo invierno. Pero si de algo sirve la experiencia es para saber maniobrar con tus pasos en una dirección meditada. Sabía que los seres humanos no eran de fiar; es imprevisible su reacción ante tu presencia, pueden hacerlo con sorpresa, admiración, curiosidad, ternura, violencia. Sin embargo, tener amigos entre los hombres era una fortuna. Reconocía en el hombre al mejor aliado del reino vegetal y animal, siempre y cuando su voluntad fuera de crear y no de destruir. Mis amigos de la masía no eran violentos, de ellos podía esperar un refugio para mi libertad. Era absurdo desaprovechar tan hermosa oportunidad. Decidí volver a la masía. Mientras Eva y su familia existieran, allí nadie limitaría mis movimientos y jamás me faltaría cobijo y comida si no la encontraba en el bosque.




jueves, 13 de agosto de 2015

Poema: "Rosa"

Tu nombre es una flor,
en el tallo espinas.
Para llegar al color
sé que lo adivinas,
una herida... y dolor,
pétalos de hebras finas
delicado y fragante olor.
Sí... lo imaginas
te hablaré de amor
y de todo aquello
que te dé calor.
Tu cuerpo es bello
transmite candor
pero... y eso
que deseas con fervor.
Como siento que lo sientes
y como quiero que lo cuentes,
en una tarde al sol,
tranquila y relajada
desde tu crisol.
Sabes, mi bien hallada,
te creo enamorada
y no puede la vida
dejarte, sin morada.


jueves, 30 de julio de 2015

Cuento: "Memorias de una ardilla" Capítulo

DULZURA

 Amansada por el dolor y la tristeza casi no reparé en el nuevo día. Estuve toda la noche sin dormir, recordando pasajes felices de mi existencia, intentando aceptar mi situación y dejando que un pequeño hilo de esperanza me atara a la vida. La luz ya se filtraba por el trapo negro y no muy lejos, el cazador y su mujer ajenos a mi estado hablaban de sus cosas. Pasaba el tiempo, tenía hambre y ninguna gana de comer, tenía sed y no me importaba. Seguía en la jaula esperando que algo pasara. Sonó un timbre en la casa. Alguien abrió una puerta. Una voz joven y suave había llegado. Empezaron a hablar, pronto me di cuenta que yo era el motivo de la conversación. Unos pasos avanzaron hacia la jaula. 
-         Eva, tu tío encontró algo para ti, está en la jaula, tapada. Es una sorpresa. 
   Sorpresa, yo una sorpresa. Como se puede ser tan mentirosa. No me tapasteis más que para evitar mi rebeldía. 
-         Trata de quitar el trapo con cuidado, ayer estaba muy nerviosa. Todavía no se ha acostumbrado a la jaula. 
   Ni nunca lo haré. Tú, cazador, dijiste que yo era una ardilla adulta y que no soporto la cautividad, ¿por qué ahora pretendes indicar que no estoy acostumbrada a estar entre barrotes?, ¿por qué ahora tu voz quiere ser amable? 
Unas manos descorrieron el trapo lentamente. La luz entró con ganas en la jaula, casi dañando mis ojos e impidiéndome ver a la visitante. Pude estallar en rebeldía, pude gritar y ponerme histérica de miedo y de rabia. Sin embargo no lo hice y no sabía bien porqué. 
-         OH… es una ardilla, una pequeña ardilla. Que preciosa, es la primera que veo tan de cerca… Pero que delgada, y parece estar muy triste.   
   Aquella voz suave me llenó de calma. Aquella voz parecía entenderme… “Sí, estoy muy triste y no sabes cuanto “. La muchacha hizo un ademán instintivo de acercar sus manos a la jaula. 
-         ¡No!  Eva, no hagas eso. Ten cuidado podría morderte. Es un animal salvaje aunque parezca pacífico. 
   Cazador tienes razón, yo soy salvaje pero tú eres necio. Un animal salvaje sólo ataca cuando se ve acosado. Ella no me inspira temor… ¿Por qué no pruebas a poner tu mano? 
-         Tío… no me da miedo. Deja  que la acaricie, no me morderá. 
   No a ti no te morderé. Puedes acariciarme. Necesito tus caricias. Hazlo Eva, hazlo por favor. 
   Su mano blanca y tierna abrió la portezuela de la jaula para introducirse en mi busca. Noté como la yema de sus dedos resbalaba dulcemente por mi lomo hasta acabar recorriendo mi cola. Luego tocó con extrema suavidad mi cara y jugó con mis bigotes. Yo aproveché para cabecear ligeramente contra su mano, levantando su sonrisa. 
-Ves tío, es una ardilla muy simpática. Me gusta. 
— Y tu también me gustas —. Miré a la muchacha. Sus grandes ojos azules llenos de bondad. Su cabello castaño, alisado y cayendo sobre sus hombros, con un gracioso lazo rojo. Su rostro claro, fino, adornado por una sonrisa que parecía eterna. Sus movimientos suaves, tranquilos, llenos de amabilidad. Sabes Eva, no me importaría que me tomaras en tus brazos. 
-         Tío, quiero cogerla. 
-         Eva no lo hagas, se puede escapar.
   Cazador no hagas que te odie. Tú no tienes ningún derecho sobre mí. Yo era libre cuando tú me capturaste. El derecho de escaparme es mío y también el de dejarme acariciar. 

   Eva, con mucho cuidado, me rodeó con sus manos para llevarme hacia su pecho. Me sentí plenamente reconfortada de todos mis sufrimientos, tan solo con la tierna sensación de su calor. Aquel momento de dulzura consiguió transportarme a los días en que madre me acogía entre su pelaje, y sirvió para que entendiera que el amor era una capacidad que también tenían los humanos.