viernes, 19 de enero de 2018

Poema: "El primer beso"


   Húmedos labios que se prestan
suavemente, a rozarse con embeleso.
   El corazón palpita acelerado,
y del estómago surge,
el aleteo de cien mariposas.
   Los pies se asientan
en una extraña nube,
y el cuerpo flota ingrávido
a merced de los sentidos.
   No hablan, no escuchan,
nada existe en su entorno.
   Evitan el gesto del abrazo,
y cierran los ojos…
ni siquiera respiran,
para que solo exista

la razón, de ese, el primer beso.


lunes, 15 de enero de 2018

Meditaciones:"¿Civilización enferma?


   Ocurre que uno, con sus años a cuestas, puede observar la supuesta realidad de nuestros días, con un punto de escepticismo, otro de incredulidad, un mucho de rabia contenida, y bastante de aceptación ante unos hechos que solo el concepto de individualidad puede hacer cambiar.

   Es el síndrome de la manzana podrida, pero al revés…Es decir, puede obrarse el “milagro” aunque difícil que una manzana sana, regenere a las de su entorno que puede que estén tocadas con el riesgo de la degeneración. 

   Porque el riesgo existe… Observemos la violencia y el poco respeto a la vida de la inmensa cantidad de películas, literatura, videojuegos…etc.etc., por no hablar del morbo de los noticiarios hacia todo lo que represente malas noticias. Se insiste en la capacidad destructiva del ser humano y se olvida la creatividad.

   Nada se puede hacer ante tamaña acumulación de despropósitos, que no solo nos nubla la mente, sino que pone en serio riesgo la vida futura de esta civilización, insignificante históricamente ante la magnitud de los millones y millones de años que tiene nuestro viejo Planeta.

   Los defectos de esta civilización, superan en mucho a sus virtudes. Nuestros dirigentes no son los mejores desde el punto de vista humano. Nuestras sociedades y la publicidad de las mismas están desbordadas de mentiras, corrupción, ansias de poder y malversación de los recursos naturales. El Planeta está sembrado de injusticias, de desequilibrios y nadie parece querer entender lo que representa estar existiendo en él.

   Ante tal panorama, solo se me ocurre generar y desarrollar la idea del individualismo bien entendido…osea: La tendencia a pensar y obrar con independencia de los demás o sin sujetarse a normas generales, defendiendo la autonomía y supremacía de los derechos del individuo frente a la sociedad y el Estado…

    Cierto es, que físicamente no podremos deshacernos de determinados lastres, pero mentalmente si que lo podemos conseguir, con todo lo que ello representa… y este es el mayor temor que puede tener un sistema de vida, según mi parecer, harto equivocado.


Poema: "Madre mano"


Acurrucado, a la sombra de unas hojas,
al pie del árbol que lo acunó,
con pocas plumas y mucho miedo,
un gorrión espera…
Fue una tormenta que lo despertó,
se vio volando aún sin saber,
pero abrió bien las alas
para acompañar al agua en su caer.
Húmedo y gris busca la negrura,
cierra los ojos y espera…
sin saber, si todo acaba ahí.
Un perro negro, pequeño y curioso,
huele la vida y con su pata
la tantea temeroso.
“Musli”, ¿que trajinas?
—dice la voz— y la mano busca.
Entre las hojas verdes y finas,
unas uñas rojas, llamativas,
rompen la negrura y le dan la luz.
El calor se acerca, y el gorrión,
se acoge tras la voz
que a la mano acompaña,
tan suave como un plumaje,
tan cálida como un corazón.
Y el gorrión de pocos días,
ve en la mano a su madre,
y entiende con razón,
que puede llegar el alimento,
el abrigo, el cobijo,
tras unas manos de uñas rojas.
Bien vale una alegría,
abrir el pico, batir las alas
y saciar su hambre con pasión,
llenarse de vida, y luego…
dejarse mecer por el sueño,
y crecer sin miedo,
para que mañana…
bien firme surque el cielo

y volar…y volar…


miércoles, 10 de enero de 2018

Cuento: " El ser que pretendía ser sabio"


   Cuenta la leyenda que cierto día aconteció lo siguiente: Un ser transcendió los límites del conocimiento básico humano y pudo de esta manera atravesar la linde que daba comienzo al camino de la sabiduría. Ante sí se encontró con una basta extensión sin límites en el horizonte, lo cual le creó una gran zozobra. Se vio por lo tanto obligado a solicitar ayuda.
Otro ser algo curtido en la sabiduría por haber recorrido algún trecho del camino se ofreció a ayudarle.

      — ¿Y bien?
—    Aquí me encuentro señor, sin saber por donde ir ni como comenzar…
—     Puedes tratarme de igual a igual, intento ser tu compañero de viaje, por lo menos al iniciar el camino.
—    Es de agradecer, creo que lo necesito.
—    Veo que te has atrevido a atravesar la linde…
—    Era menester hacerlo.
—    ¿Y eso?
—    Creo conocer la naturaleza humana, en gran parte.
—    Puedes extenderte algo más, es preciso…
—    Lo haré…Entiendo que lo importante es el ser por encima del instrumento que significa el cuerpo. He evolucionado a través de múltiples vidas, como hombre y como mujer…atravesé el caos que representa convivir y servir a los grandes defectos humanos: la envidia, la depravación, la violencia, el odio, la hipocresía, la mentira, el fanatismo, el egoísmo, la cobardía, la intolerancia, la avaricia, la soberbia, la vanidad… por lo tanto no puedo alegar ignorancia. Me he arrepentido de los errores por haberlos reconocido y no puedo vanagloriarme de mis virtudes por lo mucho que me ha costado conseguirlas.
—    Por lo tanto…
—    Debo seguir el camino… y no se como hacerlo
—    Debes saber… que ahora llega lo más duro.
—    Más duro todavía que toda la experiencia atravesada.
—    Más…
—    No acabo de entenderte…
—    Debes volver atrás.
—    ¿Por qué?... yo ya he pasado por todo eso.
—     Tuya es la decisión… pero para entrar en el terreno de la sabiduría, necesitas más bagaje.
—    No logro entenderte.
—    Verás…si no pones a prueba tu conocimiento, allá de donde vienes, te va a ser insostenible ni siquiera dar un paso tras la linde que marca el camino de la sabiduría.
—    Entonces… ¿debo retroceder?
—    Sí.
—    ¿Y podré volver?
—    Por supuesto…
—    ¿Y puedo entender siquiera como es el camino de la sabiduría?
—    No, porque este es infinito… cuanto más sabes más se ensancha el camino, es como adentrarse en el ángulo de una gran uve. Es desesperante la sabiduría, se necesita una gran humildad, cuanto más crees saber más pequeño eres... si no estás preparado para entenderlo, sucumbes.


   Y el ser que pretendía ser sabio, ante la magnitud de lo que se le venía encima, tuvo que retroceder sus pasos y volver para poner a prueba sus virtudes entre los seres humanos. Entendió que solo así conseguiría el bagaje necesario para empezar a caminar por la senda de la sabiduría.  


lunes, 8 de enero de 2018

Cuento: "Los Reyes Magos y el pastor"

   Cuenta la leyenda, lo que cierto día ocurrió mientras los Reyes Magos se acercaban a la civilización en pos de realizar sus menesteres… En un puerto de montaña, se encontraron con un pastor que recién acababa de guardar sus ovejas en el establo. Fue el Rey Gaspar quien habló con  el buen hombre:

—    No tenemos en la lista ninguna petición tuya, y sin embargo algo nos ha hecho pasar por aquí…

¿Algo? — Dijo el pastor— ¿a que os referís majestad?

—    Bueno…es algo así como un fuerte pensamiento lo que nos hizo desviar de la ruta y llegar hasta este lugar.
—    No es de extrañar que fueran mis pensamientos, Rey Gaspar.
—    Bien… nuestros poderes no llegan a tanto buen pastor… es por eso que necesitamos nos escriban cartas.
—    Ya… ¿y acaso os llegan todas?
—    Todas las que nos escriben sí…
—    ¿Y que ocurre con los que no pueden escribir y necesitan tanto o más que aquellos que muestran sus peticiones sobre un papel?

   Los tres Reyes Magos quedaron algo pensativos… intuían lo que el buen pastor pretendía hacerles ver…Tras unos segundos fue Baltasar quien respondió:

—    De muy lejos venimos…y mucho es el trabajo que tenemos, lo cual nos obliga a delegar en gran cantidad de voluntarios nuestro trabajo… si tuviéramos que ocuparnos de todos aquellos que necesitan algo, pero no pueden, no saben o no quieren escribir, sería imposible nuestra labor.
—    Pero sois Reyes y además Magos, deberíais contemplar este problema.


   Se produjo otro lapso de tiempo donde los tres Reyes Magos, algo dubitativos se miraron entre sí para encontrar respuestas, a lo que a buen seguro se les venía encima. Fue esta vez Melchor quien intervino:

—    Buen Pastor…deberías ayudarnos a traducir tus pensamientos…aprovecha que hemos llegado hasta aquí, y pídenos lo que deseas:
—    Me temo que es imposible de realizar, ni siquiera para unos Magos, que además son Reyes…
—    ¿Podrías ser más explícito?
—    De acuerdo…lo diré. Infinidad de juguetes se reparten por todo el Mundo, pero estos no llegan a todo el Mundo. La mayoría de esos juguetes acaban olvidados al poco tiempo, y mientras tanto millones de personas en la Tierra y entre ellos infinidad de niños… son pobres, pasan hambre, sed, frío, enferman y mueren cada día, ¿es eso justo? Acaso sus majestades no podrían ayudar a paliar este problema.
—    Buen Pastor… ese problema no nos corresponde.
—    Claro… pero sepan ustedes sus majestades, que mi trabajo lleva implícita la soledad, tengo mucho tiempo para meditar mientras cuido a mis ovejas… Se que si digo esto allá abajo, a donde se dirigen ustedes, me llamarán demagogo… pero eso no puede ocultar la realidad de un Mundo que se va descomponiendo poco a poco por culta de los errores humanos.
—    No está en nuestras manos paliar este grave problema, buen pastor…
—    ¿Entienden pues la razón por la que no les he escrito…?
—    Claro, claro que lo entendemos…ahora sí que lo entendemos.
—    Acaso… sus majestades no tienen otra cosa que decirme.
—    No… Venimos de un Mundo de ilusión a repartir ilusiones, ese es nuestro trabajo y no otro.
—    Ya… un Mundo de ilusiones… pero sepan ustedes que la realidad es otra.


   Y los Reyes Magos siguieron su camino, y el buen pastor siguió en su sitio cuidando de sus ovejas…y la vida continuó su curso.


viernes, 5 de enero de 2018

Meditaciones: "Reflexión"


   Pocas veces solemos detenemos ante el valor de las palabras… quisiera poner en la mente de quien quiera entenderlo, quizás uno de las más poderosos vocablos y que tanto nos cuesta utilizar por culpa de nuestro particular ego.

   Me refiero al término “Reflexión”…fijaros en la riqueza de esta magnífica palabra, en su prefijo, cuerpo y sufijo: Usarla, nos obliga a mirar hacia atrás para recapacitar ante una acción, idea o pensamiento que ya se hubiera realizado. Una vez en ese punto y ya que hemos empezado a reflexionar, no es extraño que doblemos o desviemos los motivos; para si así lo consideramos conveniente, rectificar la acción o el efecto de nuestras ideas o pensamientos. 

   Nadie, nadie que yo sepa tiene el extraño Don de la perfección, lo que nos obliga a equivocarnos constantemente… y si no fuera por la reflexión no existirían ni las rectificaciones de los errores ni los avances en el estado emocional del género humano.

   Creo que afortunadamente existe otro elemento algo escondido y que nos cuesta reconocerlo pero que no se puede obviar, me refiero a la conciencia de los hechos. Algo que la evolución ha colocado en la mochila de todo ser bendecido por la racionalidad, para obligarnos a reflexionar.


   El leitmotiv de la cuestión suele consistir en el tiempo que se tarda en hacerlo, existe quien tarda dos minutos y quien no lo hace nunca… pero no olvidemos que para realizar una inconveniente acción idea o pensamiento bastan solo segundos y que a veces, los efectos pueden ser irremediables.