miércoles, 29 de marzo de 2017

La Colonización (Ley de Causa y efecto)


    A comienzos del siglo XIX el imperio británico se había convertido en hegemónico. En la segunda mitad del XIX (la denominada Era del imperialismo) las principales potencias de Europa se entregaron a una carrera colonial (especialmente el reparto de África) con gran influencia en la conformación del Mundo actual. Sin olvidar a la colonización que corresponde a los imperios Otomano, Neerlandés y por supuesto la Europea en América del Norte.  

   Lo de África fue de escándalo, en base a trazar unas líneas rectas divisorias, donde se separaron étnias enteras por encima de su voluntad. Las potencias extranjeras se adueñaron de la práctica totalidad del continente africano, esquilmando sus tesoros y colocando títeres en gobiernos conformados a su antojo.

   Cierto es que modelaron nuevas infraestructuras y dejaron huella de su paso. Como también es cierto que no les importó arrasar a pueblos enteros si ello lo consideraban necesario. El resultado es de todos conocidos, África sigue en desarrollo y sus bienes más preciados continúan en poder de los herederos de las antiguas colonias, las multinacionales. Con la agravante de que por ejemplo China, también se ha añadido a recoger parte del “pastel”.

   Por lo tanto, no es de extrañar que debido a guerras motivadas por oscuros intereses, y también por efecto del Infra desarrollo, miles y miles de africanos quieran llegar a Europa. Si nosotros los europeos nos atrevimos a asaltar sus territorios para obtener ganancias, nos parece una consecuencia que por causas bien distintas como la desesperación, la pobreza y el hambre los africanos se arriesguen a devolvernos la moneda.

Acaso nos detenemos a pensar… ?Si la colonización de África hubiera sido justa, y en vez de esquilmar sus riquezas, estas se hubieran repartido equitativamente, respetando a las diferentes culturas y ayudándolos en su desarrollo…Acaso no hubiera sido todo diferente?. Una causa, siempre produce un efecto, aunque que para ello tenga de pasar cierto tiempo.


                 


Poema: "Círculos viciosos"

   Cuantos y cuantos lo hacemos,
caminar sin ver adonde,
sin comprender lo que fuimos,
sin pensar en lo que somos.
   Seres vacíos, cerebros huecos,
viajando perdidos por rutas marcadas,
sin saber que repiten sus vidas erradas.
   Jugando con caprichos,
nos cansamos, aburrimos
de vivir insatisfechos
para morir sin provecho.
   Esos pasos que circulan
por trayectoria viciosa,
que hacia el ego pululan
con maniobra dudosa.
   Esos pasos que no llegan
a alcanzar la esperanza
de aquellos que aman
un futuro con confianza.
   Esos pasos que amagan
la evolución inmediata,
porque tienen mucho miedo
tras el círculo que les ata.


miércoles, 22 de marzo de 2017

Cuento: "La caminante en el desierto"


Andra nació para caminar… le costó entender hacia donde, pero nunca renunció. Le contaron que su nombre era de origen griego y significaba ser fuerte y valiente. Estudió filosofía porque ella quería amar la sabiduría, pero pronto comprendió que sus afanes no encajaban en el llamado Mundo Moderno, plagado de otra clase de amores. Cierto día escuchó una canción de un antiguo cantautor, y se quedó con unas frases de la misma: 

“Harto ya de estar harto, ya me cansé
de preguntarle al mundo por qué y por qué.
La Rosa de los Vientos me ha de ayudar
y desde ahora vais a verme vagabundear,
entre el cielo y el mar.
Vagabundear
.

Como un cometa de caña y de papel,
me iré tras una nube, pa' serle fiel
a los montes, los ríos, el sol y el mar.
A ellos que me enseñaron el verbo amar.
Soy palomo torcaz,
dejadme en paz.”

Sentada sobre una roca y con el horizonte a lo lejos, se dijo a si misma: “Si soy fuerte y valiente, si estoy cansada de todo lo que me rodea y no encajo, me voy allá a donde no haya nadie, sola conmigo mismo”… y empezó a caminar.

Sus pasos le llevaron lejos de la gente y de sus historias más o menos turbulentas… Recorrió espacios donde solo la naturaleza le hizo compañía, hasta que entendió que eso no era suficiente para llegar a saber la razón de su caminar…y buscó la soledad más absoluta en un desierto de arena y luz…Llegada la noche, contempló el cielo plagado de estrellas, y fue justo entonces cuando un reflejo de claridad entró en su mente.

No…estamos…solos —se dijo— Es imposible que tamaña magnitud no tenga un sentido, al igual que lo ha de tener mi vida.

Andra  entonces recordó la última de las estrofas de esa canción:

“Es hermoso partir sin decir adiós,
serena la mirada, firme la voz.
Si de veras me buscas, me encontrarás,
es muy largo el camino para mirar atrás.
Qué más da, qué más da,
aquí o allá...”


…y empezó a caminar, ahora entre la gente, porque entendió que el sentido de amar la sabiduría, solo lo encontraría en la dificultad de vivir entre el género humano y sus historias… pero siempre al abrigo de la naturaleza.


martes, 21 de marzo de 2017

DEDICADO AL DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA

Cae la lluvia, fina, persistente
como lágrimas que derriten nubarrones…
   La tierra se empapa de su gloria
y las semillas se abren al compás.
   Llegaran los frutos deseados
al abrigo de la primavera
entre cortinas de colores amados.
   No podrán las afligidas tormentas
detener la magnitud del milagro.
   La vida es más fuerte que el trueno,
que anuncia los rayos que devastan.
   Mientras exista la primavera,
siempre brotará la esperanza.
   Mientras cuidemos las semillas
nunca faltará el color y la confianza,
manteniendo el equilibrio,
de esta vida… que es balanza.


Poema: "Así soy yo, o así me lo parece"

No me gustan los clanes,
eso…no entra en mis planes.
   Prefiero la mirada sincera,
el criterio propio y volar libre.
   Prefiero soñar…
lo que parece imposible.
   Hablar sin tapujos…
mirar de frente y saludar al sol.
   Se que tamaña afrenta,
a lo que suele ser normal,
tiene un precio…
que no me cuesta pagar.
   Prefiero la soledad,
a vivir enmascarado.
   Me compensa mucho más,
la mirada de un niño,
el saludo libre…
y la franqueza descarada.
   Prefiero, respirar el aire
por el que nada he de pagar.
   Prefiero el roce…
de los que en verdad me aman,
al provecho de un interés,
que produce servidumbre.
   Me resbala la insidia,
de los que hablan mal.
   Quien no me conozca,
que sepa, que estoy abierto
y soy, de lo más normal.


Aquellos que te juzgan por lo que eres, no son mas que personas con miedo a ser ellos mismos

lunes, 20 de marzo de 2017

Poema: ¿..Eso es vivir?

   Y subsistí viendo pasar el tiempo,
sin tiempo para verlo pasar
… ¿eso es vivir?
   Caminaba con la mirada baja
y me perdí la grandeza del cielo.
   En el mar, solo veía la orilla
sin distinguir la línea del horizonte.
   Caminaba por las calles
sin observar, las caras de la gente.
   Saludaba, sin mirar a los ojos
y hablaba sin escuchar al vecino
… ¿eso es vivir?
   Me perdí en chorradas sin tino,
y me bebí la vida de un sorbo
sin saborear el gusto de todo.
… ¿eso es vivir?
… Y ahora que las horas
caen como plomo,
en el tiempo vencido,
entiendo lo que no pude entender.
   Siento la calma que peina el viento,
los ojos que brillan con el alma dentro,
puedo ver lo que no supe ver
y hago lo que quiero hacer,
sin olvidar lo que detesto.

… ¿eso es vivir?


domingo, 19 de marzo de 2017

Cuento:"Oráculo, el Tropo de Philos y Miso"


   Cierto día, me contaron una historia que no dejó de sorprenderme. Sucedió en la Grecia antigua, concretamente en Dodona, el mayor centro cultural y religioso de la región de Epiro. Allí acudió Philos, llevado de su amor a los seres humanos a consultar el oráculo de la Diosa Dione… estaba preocupado por su hermano Miso que era todo lo contrario que él. Si Philos amaba,  Miso odiaba. 
El oráculo escuchó atentamente las palabras de Philos, tras ello se pronunció:

    Es justo que te preocupes por tu hermano, pero debes entender que si él no   existiera  a ti te faltaría el sentido que ahora te embarga”

Philos no acabó de entender al oráculo y volvió a indagar en él:

    Dices que es justo que me preocupe… y sin embargo aceptas que seamos  diferentes… yo no he venido a escuchar esas palabras, sino a ver como me podrías ayudar a combatir el odio de mi hermano.

Tras una breve pausa… el oráculo se pronunció:

    He escuchado Philos, que de tus labios salía la palabra combatir…el odio no se combate.

Philos, guardó silencio durante unos instantes, los justos para volver a inquirir al oráculo:

    Entonces, si no puedo combatir el odio de mi hermano, dame la solución.

Esta vez no hubo pausa del oráculo:

      — Si quieres una solución, existe el Tropo

   Tan preocupado estaba Philos por el amor que profesaba a su hermano, al ver que solo era correspondido con odio, que no quiso saber más, aceptaba el Tropo, aún sin saber exactamente en que consistía, confiaba ciegamente en el oráculo.

   Y así fue, por designio de la Diosa Dione, reina en la Tierra y consorte de Zeus, que se obró el tropo, pasando la personalidad de Philos a Miso y justo a la inversa… Ambos regresaron a sus respectivos Lares y obraron tal cual el designio de la Diosa. Philos aún arraigado en el amor, tuvo en sí el sentido del odio…Algo parecido ocurrió con Miso que teniendo como soporte el odio, conoció el amor.

   Pasó el debido tiempo, para entender si se obró o no el ansiado cambio que deseaba Philos en el carácter de su hermano Miso… pero algo o todo no debió de funcionar, porque Philos debió marchar urgentemente a Dodona para volver a encontrarse con el oráculo de la Diosa Dione.

    Lamento decirte que el designio no funciona.

Sin que surgiera el más mínimo rictus de sorpresa en el rostro del oráculo, este respondió:

      —  Desde el primer momento esto era sabido.
    Entonces… ¿por qué sugeriste la solución del tropo?
    Porque era necesario que tú lo entendieras.

El oráculo, entonces habló:

    Sabemos lo mucho que te ha costado odiar al género humano… aún pudiéndolo hacer no lo has sabido soportar… ¿cierto?
    Cierto es…
    En cuanto a tu hermano Miso…sabemos de lo mucho que ha tenido de aguantar, al conocer el amor se ha despertado en él la amargura del odio que lleva dentro… ¿cierto?
    Cierto es, está lleno de remordimientos… y no creo que ello sea la solución.

Tras una pausa que pareció un siglo…Philos deseó que el oráculo se pronunciara definitivamente.

    Es la Diosa Dione quien habla por mis labios…no existe solución para tu hermano Miso, ambos volveréis a vuestro anterior estado… Te sugiero mantengas el silencio y escuches…No procede molestar a los Dioses, porque ellos pueden alterar el orden de las cosas… y tú has provocado que así sea… Desde que sucedió el tropo, se han instaurado dos semillas, en tu corazón la del odio y en el de tu hermano la del amor…A partir de ahora ambos tendréis que vivir sabiendo que en cualquier momento, esa semilla puede hacerse fructífera…es todo.

Y Philos marchó algo contrariado tras la segunda visita al oráculo…sin saber con certeza si había obrado bien o mal.