sábado, 7 de febrero de 2015

Poema: "La economía y el mercado"


     Hacia donde va la economía...
embriagada con ideas de consumo,
con lavados de cerebro sin manías.
    Y los seres aturdidos por la imagen,
de colores y deseos no cumplidos.
    El humano ambiciona poseer,
y le venden con mentiras su ambición.
    Frías mentes sondean el mercado,
y ofrecen delicias con sazón,
que anulan al ser su sentido.
    Como autómatas encerrados en un círculo,
los seres vagan sin saber,
que ellos podrían superar lo prometido,
si tan solo mostraran su poder.
    Tanto cuesta comprender...
que somos engañados por doquier.
    Tanto cuesta entender...
que solo quieren poderío,
sobre un Mundo, callado y frío.
    Si los seres supieran su valor,
la egoísta economía moriría,
para dejar entrar al calor,
para abrazar el paso de los días,
y festejar unidos la alegría,
de un futuro compartido en armonía.
    La economía pierde el rumbo,
la economía no ve más allá,
de un presente que da tumbos.
    La economía se ciega en la amargura,
en el desprecio hacia el medio natural.
    No es sensible, no es segura.
    Suerte que ella... también es mortal.


viernes, 6 de febrero de 2015

Meditaciones al alba: "Stop a las armas"



Alguien duda, de que vivimos en un Mundo donde el poder esta bañado en hipocresía... Uno, desde su modesta opinión se pregunta: Si la barbarie no fabrica armas, ¿Quién suministra armas a la barbarie?.

Desde mi derecho a la ingenuidad, uno deduce: Si el Mundo opulento y poderoso, desde una sociedad donde el capital es lo preponderante, tuviera un mínimo de decencia, bastaría con evitar el negocio de las armas para que la barbarie estuviera coja de suministros.

Pero... tenemos lo que generamos año tras año. La Historia es un fiel reflejo de la andadura del ser humano por la faz de la Tierra... en cierta medida, recibimos lo que merecemos... pero esto no acaba ahí.

La gran mayoría de la humanidad la interpreto como decente, luego vuelvo a preguntarme: ¿Nos merecemos esto?... ¿Hacemos algo para evitarlo?... Creo que no basta con ser decente, además se ha de ser valiente.

La decencia, no quiere un futuro para sus hijos, donde la barbarie se alíe con la hipocresía del poder. La decencia quiere simplemente, un Mundo mejor y solo al ser humano desde su dignidad le corresponde construirlo.
 
 

martes, 3 de febrero de 2015

Novela: "Pueblo de Ramu" (Parte 47)

Nota: Parte 1 (Junio) - Partes 2/10 - (Septiembre) - Partes 11/19 - (Octubre)
 Partes 20/30 - (Noviembre) Parte 31/37 - (Diciembre) Parte 38/46 (Enero)

...
— Y que pasaría… si nos negáramos.

— Digamos que su comportamiento dejaría de ser ejemplar… pero no adelantemos acontecimientos, estamos seguros que sabrán recapacitar.

—  Recapacitar es una opción, pero sería muy interesante que además de la mano de obra y los técnicos, ustedes necesitaran entender como hemos conseguido sobrevivir y cual ha sido el ordenamiento social para lograrlo.

—  ¿A que se refieren?... nosotros también hemos conseguido sobrevivir.

—  En diferentes condiciones… se entiende.

    En ese preciso instante, se produjo un silencio revelador. Fioro Golman no quiso seguir por ese terreno y desvió por completo la conversación. 

—  Aquí y ahora solo importa una cosa… seguir las normas establecidas por el gobierno, respetarlas y si no es así, el que no las siga deberá atenerse a las consecuencias.

—  Podemos entender eso como una amenaza.

—  En absoluto es nuestra intención amenazar. Son tiempos difíciles y se está teniendo mucha consideración con ustedes, entiéndalo como quieran. 

    Fioro Goolman tomó el censo en sus manos, lo pasó a un ayudante y se levantó dando un pequeño golpe con la mano plana en la mesa no sin antes exponer una frase preocupante

— Esperamos su respuesta, ahora les toca a ustedes mover ficha… y les recomiendo que no agoten nuestra paciencia.

    Civiles y escolta procedieron a retirarse con un cierto desdén, sin ni siquiera guardar las formas. Bajaron las escaleras e ignorando por completo a las personas que se encontraba a su paso, se introdujeron en los coches y salieron raudos de allí. Los representantes del pueblo se quedaron un tanto anonadados por la actitud del gobernante y por la celeridad de su actuación. Alguno de ellos lamentó  haber cedido al entregarles el censo. Estuvieron recapacitando un rato el suficiente para entender que no habían hecho más que seguir las decisiones tomadas por la asamblea general; se aceptó entregar el censo, de lo contrario hubiera sido como no existir y todos ellos tenían una identidad y una voluntad propia digna de ser considerada.



TIEMPO DE INCERTIDUMBRE



    Entraban en un periodo de incertidumbre, tenían un tiempo para recapacitar, que significaba eso… cual sería el siguiente movimiento si estaba claro que nadie quería renunciar a ser pueblo, ni  mucho menos estaba en sus mentes abandonarlo en las condiciones que se les exigía.

    Bruno al vivir ahora junto a Louise, se había distanciado un tanto de Carlos, máxime cuando por motivos obvios no podían realizar sus habituales expediciones a la montaña, pero eso no fue óbice para que supieran encontrarse con el fin de intercambiar opiniones.  Junto al discurrir del agua en la riera, sentados sobre una pequeña franja de hierba, añoraban la libertad de tan solo unas semanas antes.

— Existe algo más jodido que ser controlado por otras voluntades…  

—  Sí, que te destruyan.

—  No se atreverán Carlos… ni podrán ni se atreverán.

—  Ojala estés en lo cierto, pero nadie sabe lo que está en sus mentes…

    Bruno tomo una pequeña rama seca de entre la hierba y la lanzó al agua. Mientras observaba como la corriente la desplazaba aguas abajo y en actitud meditativa se dirigió a su amigo.

— Algo ha cambiado ¿verdad?

— Bruno… todos sabemos que sí. Es más,  sería difícil encontrar entre nosotros alguien tan ingenuo que no supiera que esto pudiera pasar.

— Yo esperaba algo más radical… no este juego de incertidumbres.

—  ¿Y si ni ellos mismos saben que hacer con nosotros?

—  Es posible… En fin, sea lo que sea, pase lo que pase, el caso que no podemos salir de nuestro propio reducto… se acabaron las salidas a la montaña, nuestras escaladas.

—  Sí, no vale la pena jugársela… pero veras Bruno, nada es eterno. Quiero ser optimista, ellos tienen informes sobre nosotros. Saben de nuestro orden y que no somos peligrosos, todo acabará bien.

—  ¿Estas seguro de que no somos peligrosos?

—  Porqué hemos de serlo… ¿Que puede hacerle un mosquito a un oso?

—  Molestarle,  y como éste suelte un manotazo…

—  Pues la jodimos…

    Como si fueran dos tipos aburridos, continuaron espaciando sus diálogos al tiempo que seguían tirando ramitas o pequeñas piedras al agua. Justo entonces, vieron pasar a Carlota al otro lado de la riera. La llamaron y esta se acercó cruzando el pequeño puente de madera...

R.P.I. 02/2013/1807 B-387-13

domingo, 1 de febrero de 2015

Meditaciones al alba: "Tiempos de cambio"



Nada es eterno, ni el más acérrimo poder puede resistir el paso del tiempo. Las revoluciones siempre han sido el origen del cambio… y no siempre estas tienen que ser violentas. La historia nos ha ofrecido la democracia para ejercer los cambios por obra de la voluntad de los pueblos. Cuando el pueblo se satura de la incapacidad del poder y de los perjuicios que recibe por obra de un sistema, es entonces cuando entiendo que es posible la revolución y el cambio del sistema. 


Meditaciones al alba: "Los impulsos"

Debemos intentar dominar nuestros impulsos, ellos suelen ser la trampa que preparan nuestros errores

No es lo mismo ser impulsivo que dinámico…El impulsivo suele tropezar con las piedras que encuentra en el camino…no ocurre lo mismo con el dinámico, que está acostumbrado a esquivarlas. 


sábado, 31 de enero de 2015

Novela: "Pueblo de Ramu" (Parte 46)

 Nota: Parte 1 (Junio) - Partes 2/10 - (Septiembre) - Partes 11/19 - (Octubre)
 Partes 20/30 - (Noviembre) Parte 31/37 - (Diciembre) Parte 38/45 (Enero)

... Había que obrar con sigilo para que la información que poseían no llegara al alcance de los soldados establecidos en Ramu. Si bien su comportamiento era tranquilo y hasta en ocasiones solidario, no podían fiarse en absoluto de ellos. Por esa razón tenían que evitar generar algún tipo de asamblea que pudiera suponer una sospecha, la información fue pasada a representantes de los sectores para que estos la traspasaran de forma privada a las gentes del pueblo.

    Los debates y las opiniones se fueron sucediendo entre pequeños grupos, y hábilmente se hacían llegar las conclusiones al centro de logística. Al poco tiempo todos estaban convenientemente informados y sobre todo situados. 

    Paralelamente se iba acabando el censo, Sejo y Laenuma tomaron una decisión al amparo de las circunstancias. Volver al domicilio de origen y afrontar todo lo que sucediera de ahora en adelante con sus nombres y apellidos, sin renunciar a su personalidad.  Pensaron al igual que otras personas en parecida situación, que el censo no representaba más que figurar en un papel, si llegara el caso de que los identificaran con huellas digitales, por ejemplo, o bien se decidieran a investigar pasados, de nada serviría ocultar sus identidades.

    Las dos semanas pasaron rápido. Apareció un coche oscuro a recoger el censo sin más. Asombrados, comprobaron que no llegaba en él interlocutor válido alguno. Los representantes del pueblo por lo tanto se negaron a entregarlo y el coche salió tal como había llegado. Pasados unos días desde ese incidente, intentaron sonsacar información al teniente Lorenzus, pero este le limitó a decir que solo seguía órdenes y que su única misión conocida era vigilar el pueblo y cuidar de sus habitantes. Resultaba paradójico que no pudieran entender de primera mano cual era el gobierno de la nación, si es que existía ésta como tal. Solo tenían conocimiento de unas exigencias, recibidas a través de unos emisarios y que nada tenían que ver con su propia manera de funcionar. Como su único contacto con el exterior era el ejército, y ante la incertidumbre que representaba no poder comunicar libremente con el supuesto gobierno, decidieron enviar una nota de protesta a través del Teniente Lorenzus.  Este se limitó a entregarla a sus superiores.

   En el pueblo no podía evitarse que existiera un clima de inquietud. Daba toda la sensación de que estaban obrando con ellos un cierto juego psicológico. No obstante, la mayoría optó por mantener la calma. Los que estaban o se mostraban más enteros ayudaban a los que dudaban. Procuraban en todo momento hablar y descargar sus emociones sin olvidar su trabajo en la comunidad. De esa manera, llegaron a entender que la mejor opción para mantener un cierto equilibrio, consistía en esperar con la mayor tranquilidad posible unos acontecimientos que sin duda llegarían. 

    Unos días más tarde el teniente Lorenzus se presentó en el centro de logística, sus palabras fueron de lo más escueto: — Prepárense que mañana viene un pez gordo — Al día siguiente, llegó al pueblo una comitiva muy similar a las primeras. Se detuvieron en la pequeña explanada junto al antiguo ayuntamiento. Del interior de los coches oficiales salieron la escolta y tres civiles, uno de ellos mostrando un  porte distinguido y autoritario. De inmediato buscaron a los representantes del pueblo para presentarse. El teniente Lorenzus avisado convenientemente de quien era esa autoridad, mandó a sus soldados que cuidaran la compostura y formaran para hacer el recibimiento. 

   Cincuentón largo, pelo canoso, de constitución fuerte y ligeramente orondo, la autoridad en cuestión se sacó las gafas de sol y tras ordenar a los soldados actitud de descanso, su primera intención fue acercarse a un sector del público presente, observó a un mozalbete de no más de nueve años y prácticamente sin mirarlo le acarició su rubia testuz. Luego hizo un gesto con la mano como indicando: — ¿Es por ahí? — La breve comitiva penetró en el local y se dirigió a  la sala de juntas. Tomaron posesión de sus asientos y procedieron a identificarse:

—  Me llamo Fioro Goolman, delegado gubernamental del sector HG—2D al que pertenecen.

—  ¿HG—2D?

— No les tiene que extrañar, las cosas como ustedes entenderán han cambiado y mucho.

—   Que han cambiado resulta más que evidente, pero no entendemos nada de lo que está pasando fuera de los límites de este pueblo.

—   Normal, normal… Después de tanto desastre no todo puede organizarse de un día para otro. Limítense a entender que de momento, este pueblo es el 2D y pertenece al sector HG.

—  Este pueblo tiene un nombre, Ramu

—  Entenderán que las estructuras sociales han prácticamente desaparecido del mapa… en cierto modo, todo se tiene que reestructurar.

—  Permítanos Sr. Delegado gubernamental que le indiquemos que nosotros seguimos en el mapa, con una identidad propia y con una historia que podríamos recopilar.

—  No hemos venido con la intención de discutir… pero, ¿acaso este pueblo se parece en algo a su pasado?

—  En algo. Su estructura básica, alguna de sus gentes… pero lo fundamental para nosotros es que hemos superado muchas dificultades, hemos evolucionado y adoptado un ordenamiento digno de ser tenido en cuenta.

—  Por supuesto, por supuesto, su orgullo puede ser entendido y hasta considerado…

—   Bien, esta delegación representando al pueblo, tampoco tiene la intención de discutir, ni entrar en matices históricos. La palabra considerados la hemos oído muchas veces, pero ya solo queremos entender en que posición quedamos respecto al gobierno que usted representa.

—  Me gusta la gente como ustedes, directos al grano… Esta claro, tienen ustedes las normas por el gobierno establecidas. Ellas no son un capricho, sino algo que debemos cumplir.

—  Esas normas, si que entendemos se pueden matizar…

—  Esas normas se tienen que cumplir… todavía no tenemos el censo.

—  Aquí lo tiene usted, solo esperábamos que viniera a recogerlo.

— Esta bien… esta bien. El gobierno al que represento puede entender en cierto modo su postura, pero no podemos tolerar la anarquía, no en estos momentos. Deben de tener paciencia y confiar, todo volverá a su cauce.

—  No aceptamos que se desmantele la estructura social de este pueblo, ni que se nos desconsidere tal como entendemos viene ocurriendo. Queremos ser escuchados, demostrar que todo lo que hemos conseguido puede servir a esta nación… Por cierto, ¿seguimos siendo la misma nación?

—  Seguimos, pero dentro de un nuevo ordenamiento mundial.

— ¿Ordenamiento Mundial?

— Por supuesto, no puede ser de otra forma después de todo lo que ha ocurrido.

— Ya…

—  Bueno… como ustedes bien supondrán, no he venido solo a recoger el censo. Pertenecen al sector que me ha sido encargado y debo responder por ustedes. Entiendo que no podemos proceder en modo radical, les daremos un tiempo prudencial para que recapaciten. Por seguridad, no podrán salir del perímetro establecido, solo por seguridad. Esto será mientras se consigue ordenar todas las infraestructuras, algo en lo que por lo visto no quieren colaborar.

— Nos negamos a que se desmantele el pueblo, eso supondría que nuestro esfuerzo no ha servido para nada.

— OH… por cierto. Quiero que sepan que lo que acaban de decir no es así. Tenemos los informes de los técnicos. No voy a negar un cierto asombro por lo que ustedes han logrado. Una de las razones por la que estoy hoy aquí es conocer a sus ingenieros. Esos captadores y transformadores de energía solar es algo ciertamente ingenioso, así como toda una serie de artilugios que hemos observado. Queremos sus nombres y apellidos.

— Me temo que no va a ser posible…

—  ¿La razón?

—  Un ingenio no es obra de un solo hombre… todo el mundo aquí ha colaborado. No podemos darle nombres, porque es el pueblo en sí quien lo ha logrado.


—  Nos parece un tanto banal su planteamiento… pero de momento y mientras recapacitan, lo vamos a respetar. Miren ustedes… nuestro gobierno no necesita de su tecnología, la que tenemos es suficiente. Si que necesitamos mano de obra y técnicos, por supuesto. Es solo eso lo que se les pide...

R.P.I. 02/2013/1807 B-387-13

miércoles, 28 de enero de 2015

Poema: "Quien escucha nuestros ruegos"


    Quien escucha nuestros ruegos,
desde la luz de la oscuridad.
    Quien hace que se encuentren,
los que se quieren encontrar.
    Quien decide… si no es la voluntad.
    El pasado queda atrás,
y en el presente…
la esperanza, la bondad,
la confianza que late,
…sin mediocridad.
    Unamos nuestras manos,
pero no con ansiedad.
    Hablemos de un futuro,
que espera fiel a quien sabe amar.
    Deja que sonría…
deja que hable sin soñar.
    Que aflore la sabiduría,
la experiencia, la fe de los años duros
…que tanto nos hicieron dudar.
    Y ahora que siento,
lo que tanto quería sentir.
    Ahora que abrazo,
lo que tanto quería abrazar,
… solo doy gracias,
a los que desde mis sombras,
con mi corazón rogué.
    Estar tranquilos, les digo,
… sabremos caminar,
y entonces escucho…Os bendigo,
unid las fuerzas, sin dudar,
ir hacia la felicidad,
os pertenece… si sabéis amar.