jueves, 12 de mayo de 2016

Poema: "Cae la lluvia"

   Cae la lluvia, fina, persistente
como lágrimas que derriten nubarrones…
   La tierra se empapa de su gloria
y las semillas se abren al compás.
   Llegaran los frutos deseados
al abrigo de la primavera
entre cortinas de colores amados.
   No podrán las afligidas tormentas
detener la magnitud del milagro.
   La vida es más fuerte que el trueno,
que anuncia los rayos que devastan.
   Mientras exista la primavera,
siempre brotará la esperanza.
   Mientras cuidemos las semillas
nunca faltará el color y la confianza,
manteniendo el equilibrio,
de esta vida… que es balanza.


miércoles, 11 de mayo de 2016

Poema: "Corazón"

Tu corazón se detiene,
en la memoria del tiempo.
   Desde allí observa, se apena
por una vida que viaja.
   Desde allí, sonríe
por una vida que llega.
   Hermoso corazón que late
al compás de la vida.
   Una vida que oculta
el destino, la providencia
del viaje y de su ruta.
   Donde vas… de donde vienes.
   Misterio, dolor esperanza.
   Y tu corazón late, entre llantos
de congoja y de alegría.
   Un corazón que vive,
junto a la memoria del tiempo.
   Un corazón que ama
más que el misterio, la vida.


domingo, 8 de mayo de 2016

Meditaciones: "Leyes para la incultura"

   Es otra anécdota a contar, aunque esta me afecta directamente… Escribo desde hace un montón de tiempo, y lo hago porque es la mejor forma que entiendo de dejar fluir los sentimientos y contrastarlos con todo lo que me rodea, en suma comunicar a través de la creatividad, algo que siempre me ha ayudado a lo largo de mi ya dilatada vida.

   Tendría yo poco más de treinta años, cuando me llevé una agradable sorpresa, un editor acogió un tratado mío sobre el estudio de la morfología de las manos y su incidencia en la personalidad y decidió publicarlo. Me vine arriba, hasta que me bajó al suelo el comentario de una sabia mujer.

   Le llamaban “Meme”, tendría sobre los 90 años y apenas sabía leer y escribir, aunque eso sí nunca dejaba de aprender un poquito más cada día, según ella decía. Era muy inquieta, dinámica y optimista al máximo, aunque siempre apuntaba con comentarios de cruda realidad, como uno que me afectó de manera directa: “Tu ahora no puedes ser un buen escritor, te falta experiencia de la vida, ten paciencia.”

   Bien… tras cincuenta años de trabajo y cotizando a la hacienda pública desde los 14 años, llegó mi gran día del jubileo, donde la paciencia acumulada junto a la debida experiencia, podría ya dar sus frutos mediante una total y absoluta entrega, y por fin generar obras que bien pudieran servir de algo a los demás, todo de los más idílico.

   Pero e aquí, que me tropiezo de bruces con el real decreto de ley 5/2013, donde se hace incompatible cobrar la pensión con generar derechos de autor, o lo que es lo mismo, imposibilidad de publicar porque ello implicaría poner en riesgo mi sustento vital y que tantos años me ha costado merecer.

   Resumiendo, estoy jubilado a todos los efectos. Mi gozo en un pozo. Esto me da a pensar que la proporción de considerar a un País culto, va en la medida que este mismo País respeta la promoción de la cultura, que lástima pues. Ojala que mi caso fuera aislado, pero por desgracia, son muchos los creadores que han tropezado con esa dichosa ley, por lo que se ve, tener experiencia y crear son dos términos incompatibles.

   Claro que apelando al optimismo de aquella sabia mujer “Meme” que un día conocí, nada ni nadie va a impedir que aprenda un poquito más cada día, y que ello se vea reflejado en mi creatividad, y a la postre, poder expandir en la medida de lo posible de una u otra forma, mi humilde experiencia.




Meditaciones: "Los gritos del silencio"

   Cierto es que unos cuantos años no son suficientes para cambiar aspectos de nuestra sociedad… y la verdad, es que cuesta evolucionar.

   Me apetece contar una anécdota que viví hace ya un tiempo, en mis años mozos, y que corresponde a un buen amigo de aquella época, recién licenciado en la carrera de periodismo y que ocurrió cuando él estaba de becario en un periódico local.

   Sucedió que un día tuvo un lamentable accidente de moto, que le llevó a quedar postrado casi dos semanas en un hospital. Cuando salió, estuvo dos meses en rehabilitación. Tras tres meses de baja, volvió al periódico a ejercer su función de aprendizaje. Nada más llegar tuvo una conversación con su tutor, que era nada menos que el redactor jefe. Mi amigo le rogó que le dejara  escribir como noticia el buen trato que recibió de todos los aquellos que le atendieron, desde las enfermeras y médicos en el hospital, hasta los rehabilitadores. El entendía que era necesario realzar esos aspectos, que la sociedad necesitaba saber que estaba protegida por gente muy digna en el ejercicio de su profesión. El redactor jefe se le quedó mirando… tras unos largos segundos sin hablar le dijo a mi amigo —  “Muy loable tu intención, pero estás aquí para aprender. Esa noticia no vende muchacho” y a continuación, le indicó que acompañara a uno de los redactores a cubrir la noticia de un posible asesinato.

   Tras recordar esto, siento algo de pesar al entender que aún hoy en día, lo digno sigue sin ser noticia y que lo escabroso si lo es. Por lo que me siento en la obligación de agradecer a los que en silencio consiguen gritar a los cuatro vientos, que son ellos los que en realidad sostienen a la sociedad por actuar simplemente con decoro. 


jueves, 5 de mayo de 2016

Poema: "Regreso al candor"

   Fueron años difíciles
en busca de ese candor.
   Años de lucha y tristeza,
años de fuego y dolor.
   Recuerdos en mi cabeza
después de tanto fragor,
hacen que cuente la historia
llena de pasión y color.
   El corazón no marchita
después de encontrar el amor
y por eso es que pongo la espita,
para que brote expedita
mi sangre, mi vida y mi canción.
   Cuando supere la distancia
tras espera y emoción.
   Cuando mitigue la nostalgia
y ate el arduo pasado,
volaré alto muy alto.
   Me esperan los que aman
y entienden mi emoción.
... Quizás solo esté triste
por un Mundo sin calor,
porque oprimen todavía
esos que viven sin honor.
   Pero será mi alegría
la que anime mi canción,
ante la lucha bravía
de los que aun tienen corazón.   




martes, 3 de mayo de 2016

Meditaciones: "El monje tibetano"


   Quiero contar una historia de las que se pueden considerar como extraordinarias, y que le sucedió hace un tiempo a un amigo, cuyo nombre no importa.

   El estaba pasando una mala época, se acababa de separar de su mujer y para más INRI no le renovaron el contrato de trabajo, se encontraba en medio de una vorágine de sentimientos que le producían un enorme vacío existencial. Tras semanas de nula actividad y ostracismo decidió reaccionar y no se le ocurrió otra cosa que desplazarse al Nepal en busca de encontrarse a si mismo, decía. 
Tras aterrizar en el aeropuerto de Katmandú y establecerse en un pequeño hotel, decidió sin más dilación iniciar un trekking en solitario de 11 km. hacia Boudhanath, considerado como uno de los lugares sagrados budistas y en donde se encuentra una de las mayores estupas esféricas de Nepal. Le impresionó el ambiente que se respiraba, no sabía el si catalogarlo de religioso, espiritual, de calma, o de templado fervor… la gente rodeaba la gigantesca estupa moviendo los rodillos de oración que no paraban de rotar sobre si mismos…

   Movido por un extraño instinto, según manifestó, tomó la decisión de desplazarse hacia el monasterio budista de Khawalung no lejos de ahí… a mitad del trayecto, se encontró casi de bruces con un monje budista  que estaba descansando en un recodo del camino. El monje se levantó, juntó las manos y al acorde con una ligera inclinación de cabeza pronunció “Námaste”, al paso que le invitaba a degustar un trozo de seitán. Aceptó y se sentaron uno junto al otro sin que mi amigo acertara a pronunciar palabra… entonces el monje en un perfecto castellano le dijo: “Hola”… aquello parecía como una invitación a iniciar una conversación:

    ¿Cómo sabes que yo hablo español?
    Lo sé.

   El monje callaba, tan solo sonreía enigmáticamente inspirando confianza, por lo que mi amigo decidió seguir hablando.

    ¿Eres del monasterio?
    Así es…
    ¿vienes o vas?
    Acaso eso importa…
    Si claro que importa… ese es mi caso… estoy intentando encontrarme a mi mismo.
    … y para eso has venido de tan lejos.
    Bueno… ando algo perdido… no se donde está mi yo.

   El monje calló durante segundos que parecían eternos, dirigiendo su mirada al horizonte… tras esos instantes de recogimiento y silencio, preguntó a mi amigo:

    ¿Puedes identificarte?
    ¿Qué quieres decir?
    Señálate a ti mismo…

   Entonces mi amigo apuntó los dedos de su mano derecha hacia el centro de su pecho, al mismo tiempo que el monje pronunciaba:

    Lo ves…

   El monje se levantó y siguió su camino hacia el monasterio despidiéndose de mi amigo con una frase arto intrigante:

    Quizás nos volvamos a ver… Námaste.


   Dos años después… mi amigo estaba transitando tranquilamente por las Ramblas de Barcelona, cuando se encontró inesperadamente con una figura de rasgos asiáticos que le resultó familiar. Ambos cruzaron las miradas, sonrieron y se detuvieron. Era el monje tibetano que en su día halló en un recodo del camino hacia el monasterio de Khawalung, solo que ahora vestía de occidental sin hábito alguno.

    Que casualidad…
    Tú crees…
    ¿Como es que estás aquí?
    No es la primera vez que vengo… suelo visitar varios centros budistas aquí en Barcelona… por cierto, ¿has encontrado tu yo?

   Entonces mi amigo colocó sus dedos a la altura del centro de su pecho y respondió:

    está aquí, siempre me acompaña.

   El monje, del que no preguntó mi amigo su nombre, sonrió y tras pronunciar: “Námaste” con una ligera inclinación y juntando sus manos, simplemente siguió su camino.


   Esta es la historia… y las conclusiones solo las sabe mi amigo. 


lunes, 2 de mayo de 2016

Poema: "Contigo"

   Suenan los días
que anuncian el recuerdo
de un otoño pasado.
   Desde aquel día
mi vida es primavera
recogiendo los frutos
de tu querida presencia.
   Ahora, respiro tranquilo
solo deseando el flujo
de un bienestar sin lujo.
   Ya no paso frío…
al abrigo de tu calor.
   Si estoy triste…
me arrimo a tu candor,
y mi alma se alegra
al ver tu color.
   Ya se que no soy perfecto,
pero eso no quita…
ni un gramo de mi afecto.
   Que nunca a tus pies le falten
al alba una caricia,
ni a tu cuerpo…
el peso de un abrazo,
ni que tus labios olviden
el roce de un dulce beso.
   Que gozo vivir contigo,
envejecer contigo,
sin olvidar la esperanza
de que nunca…
nos falte un abrigo
ni la voz, de un amigo.